El Vocabulario Común de Contratos Públicos (CPV, del inglés Common Procurement Vocabulary) es el sistema de clasificación único adoptado por la Unión Europea para estandarizar la descripción del objeto de los contratos públicos en todos los Estados miembros. Fue establecido por el Reglamento (CE) n.º 213/2008 de la Comisión y es de uso obligatorio en todos los anuncios de licitación publicados en el Diario Oficial de la Unión Europea a través de la plataforma TED (Tenders Electronic Daily). Su objetivo principal es facilitar el acceso transfronterizo a las oportunidades de contratación, mejorar la búsqueda y comparación de contratos y garantizar la transparencia en la adjudicación del gasto público europeo.
- Estructura: El CPV se organiza en un vocabulario principal con un código numérico de 8 dígitos (más un dígito de control) que describe las prestaciones del contrato, y un vocabulario complementario de hasta 3 caracteres que añade precisiones de carácter, destino o material a los códigos principales.
- Cobertura: El sistema cubre todas las categorías de contratos —obras, suministros y servicios— con más de 9.000 códigos organizados en divisiones, grupos, clases y categorías, lo que permite una descripción precisa y homogénea del objeto contractual.
- Uso práctico: Los órganos de contratación deben asignar el código CPV más específico posible al objeto del contrato y a cada lote cuando el contrato se divida. Una clasificación incorrecta puede reducir la concurrencia y constituir un vicio de procedimiento susceptible de impugnación.
- Impacto en alertas y búsquedas: Las plataformas de gestión de licitaciones, como Tendios, utilizan los códigos CPV como eje central del sistema de alertas y búsqueda, permitiendo a las empresas suscribirse a oportunidades por sector de actividad de forma precisa y eficiente.
Base legal: Reglamento (CE) n.º 213/2008 de la Comisión, de 28 de noviembre de 2007; Directiva 2014/24/UE, artículo 23 y anexo V.
Más información: SIMAP — Vocabulario Común de Contratos Públicos (CPV).