El coste total de propiedad (en inglés, Total Cost of Ownership o TCO) es la metodología de evaluación económica que tiene en cuenta no solo el precio de adquisición inicial de un bien, obra o servicio, sino también todos los costes incurridos a lo largo de su ciclo de vida útil: costes de instalación, operación, mantenimiento, energía, formación del personal, eliminación o reciclaje y cualquier otro coste externo imputable al objeto del contrato.
En el ámbito de la contratación pública española y europea, el coste del ciclo de vida está expresamente reconocido como criterio de adjudicación en el artículo 148 de la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público y en el artículo 68 de la Directiva 2014/24/UE. Su utilización permite a los órganos de contratación:
- Seleccionar la oferta económicamente más ventajosa a largo plazo, evitando decisiones basadas exclusivamente en el precio de compra.
- Incentivar la eficiencia energética y el diseño sostenible de productos.
- Reducir el coste total del gasto público a medio y largo plazo.
Para calcular el TCO es necesario definir previamente el método de cálculo, los datos de entrada requeridos a los licitadores y las fuentes de información objetivas que se utilizarán. La Comisión Europea ha desarrollado herramientas de cálculo del ciclo de vida para categorías específicas de compra (vehículos, equipos TIC, iluminación) en el marco del programa de Green Public Procurement.
Para más información, consulte las directrices de contratación pública verde de la Comisión Europea.