El know-how en contratación pública hace referencia al conjunto de conocimientos técnicos, métodos, procesos y experiencia práctica que un licitador o contratista aporta para la ejecución de un contrato, y que puede constituir tanto un activo valorable en la evaluación de la solvencia técnica como un elemento sujeto a protección en el marco de las obligaciones de confidencialidad del contrato.
Desde el punto de vista de la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público (LCSP), el know-how es relevante en varios momentos del ciclo contractual:
- Fase de licitación: puede acreditarse como criterio de solvencia técnica (trabajos similares realizados, equipos técnicos disponibles)
- Criterio de adjudicación: la metodología y el enfoque técnico del licitador pueden valorarse en los criterios sujetos a juicio de valor
- Ejecución del contrato: el pliego puede incluir cláusulas de confidencialidad que protejan el know-how del contratista frente a terceros y frente a la propia Administración
- Extinción: en contratos de servicios tecnológicos o consultoría, el know-how generado puede cederse total o parcialmente a la Administración
A nivel europeo, la protección del know-how en licitaciones está relacionada con la Directiva 2016/943/UE sobre secretos comerciales.