La medición de obra es el proceso técnico y administrativo mediante el cual se cuantifican y verifican las unidades de obra efectivamente ejecutadas en un contrato de obras, a efectos de calcular el importe de las certificaciones periódicas que la Administración debe abonar al contratista. Constituye la base documental sobre la que se sustentan los pagos por obra ejecutada y es condición necesaria para la tramitación de cada certificación de obra.
- Proceso de medición: las mediciones se realizan habitualmente de forma conjunta entre el director de la obra y el representante del contratista, levantando un acta de medición que ambas partes suscriben. En caso de discrepancia, se sigue el procedimiento de reclamación previsto en el pliego o en el contrato.
- Relación con el presupuesto: cada unidad de obra ejecutada se mide conforme a las unidades, criterios de medición y precios unitarios establecidos en el presupuesto de ejecución del proyecto y en el cuadro de precios del contrato. La medición multiplica las unidades ejecutadas por el precio unitario para obtener el importe certificable.
- Mediciones parciales y finales: a lo largo de la ejecución se realizan mediciones periódicas (mensuales o según la periodicidad pactada) para las certificaciones ordinarias. Al finalizar las obras se realiza la medición final, que recoge el total de obra ejecutada y sirve de base para la liquidación del contrato.
- Documentación: los libros de mediciones, actas de medición, planos as-built y fotografías de ejecución son documentos esenciales que acreditan la obra ejecutada y que deben conservarse durante el plazo de garantía y los posteriores plazos legales de prescripción.
- Control interno: la Intervención de la Administración puede revisar las mediciones como parte del control financiero del contrato, verificando que los importes certificados se corresponden con la obra realmente ejecutada.
Consulte los procedimientos de certificación en Plataforma de Contratación del Sector Público (PLACSP).