La compra verde o Contratación Pública Verde (CPV/GPP) es el proceso por el cual las autoridades públicas incorporan criterios medioambientales en sus procedimientos de compra con el objetivo de reducir el impacto ambiental de los bienes, servicios y obras que adquieren, y de fomentar la demanda de productos y soluciones más sostenibles.
Los criterios medioambientales pueden introducirse en las distintas fases del procedimiento de contratación:
- Especificaciones técnicas: Requisitos mínimos de eficiencia energética, materiales reciclados, ausencia de sustancias peligrosas, etc.
- Criterios de adjudicación: Puntuación adicional por mejor desempeño ambiental (emisiones de CO₂, ciclo de vida, etc.).
- Condiciones especiales de ejecución: Obligaciones contractuales sobre gestión de residuos, embalajes reutilizables, huella de carbono de la cadena de suministro.
- Etiquetas ecológicas: Aceptación de ecoetiquetas (EU Ecolabel, Energy Star, etc.) como prueba de cumplimiento.
La Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público establece la obligación de incorporar criterios medioambientales en determinadas categorías de contratos. La Comisión Europea ha publicado criterios GPP voluntarios para más de 20 grupos de productos. Para más información, consulte el portal de la Comisión Europea sobre contratación pública sostenible.