Una empresa emergente (start-up) es una empresa de reciente creación con un modelo de negocio innovador, escalable y con alto potencial de crecimiento. En el ámbito de la contratación pública, las empresas emergentes presentan dificultades específicas de acceso derivadas de su corta trayectoria, escasa facturación acumulada y limitada solvencia financiera, lo que choca con los requisitos habituales de clasificación y acreditación de solvencia.
La Ley 28/2022, de 21 de diciembre, de fomento del ecosistema de las empresas emergentes establece un régimen especial que incluye medidas para facilitar su participación en licitaciones públicas, tales como:
- Reducción o exención de garantías provisionales y definitivas.
- Valoración de la capacidad técnica mediante medios alternativos a la experiencia previa.
- División en lotes de contratos de innovación para favorecer la concurrencia de start-ups.
- Posibilidad de adjudicación mediante procedimientos de innovación o asociación para la innovación.
El fomento de la participación de empresas emergentes en la contratación pública es un objetivo estratégico de la política de compra pública innovadora tanto a nivel nacional como europeo.