La evaluación previa del mercado —también denominada consulta preliminar al mercado— es el conjunto de actuaciones que el órgano de contratación puede llevar a cabo antes del inicio formal del procedimiento de licitación con el fin de analizar la estructura del mercado, identificar soluciones técnicas disponibles y obtener información sobre precios y condiciones de suministro. Está regulada en el artículo 115 de la LCSP y en el artículo 40 de la Directiva 2014/24/UE.
Esta fase preparatoria permite:
- Definir con mayor precisión el objeto del contrato y las especificaciones técnicas.
- Estimar el valor del contrato y fijar el presupuesto base de licitación.
- Detectar posibles restricciones de competencia o barreras de acceso al mercado.
- Identificar criterios de adjudicación relevantes y proporcionales.
Para garantizar la igualdad de trato, toda la información obtenida durante la evaluación previa debe ponerse a disposición de todos los licitadores en el momento de publicar el anuncio de licitación.