El exceso de adjudicación —también denominado sobrecontratación o adjudicación en exceso— se produce cuando el importe final adjudicado o ejecutado supera significativamente el valor estimado del contrato publicado en el anuncio de licitación, o cuando el objeto del contrato se amplía más allá de lo inicialmente previsto sin seguir el procedimiento de modificación legalmente establecido. Este fenómeno puede encubrir una fragmentación irregular del contrato, una elusión de los umbrales de publicidad o una vulneración del principio de igualdad de trato.
Las principales consecuencias jurídicas del exceso de adjudicación son:
- Posible nulidad de la modificación contractual no tramitada correctamente.
- Responsabilidad disciplinaria o patrimonial de los funcionarios intervinientes.
- Apertura de investigaciones por parte de organismos de control como la Intervención General o el Tribunal de Cuentas.
- Posibles infracciones de la normativa de la UE sobre ayudas de Estado si el exceso beneficia indebidamente al contratista.
El control del exceso de adjudicación está vinculado al sistema de supervisión de la contratación pública previsto en la plataforma TED (Tenders Electronic Daily) y en las normativas nacionales de control financiero.