La partida presupuestaria es la unidad de clasificación del gasto en los presupuestos públicos que identifica el crédito destinado a financiar un contrato o conjunto de contratos concretos. Para que un órgano de contratación pueda iniciar un expediente de contratación y comprometer el gasto, es imprescindible que exista una partida presupuestaria con crédito adecuado y suficiente. Este requisito, denominado retención de crédito, es una condición previa a la aprobación del gasto contractual.
- Clasificación orgánica, funcional y económica: Las partidas presupuestarias se identifican mediante una clave que combina la clasificación orgánica (quién gasta), funcional (en qué política) y económica (qué tipo de gasto: inversiones, gastos corrientes, transferencias).
- Retención de crédito (RC): Antes de aprobar el expediente de contratación, la intervención del ente contratante debe emitir un documento de retención de crédito que reserve los fondos necesarios en la partida correspondiente.
- Contratos plurianuales: Cuando el contrato se extiende a ejercicios futuros, el compromiso de gasto debe reflejarse en las partidas presupuestarias de todos los años afectados, con los límites establecidos para el gasto plurianual.
- Modificaciones presupuestarias: Si los créditos disponibles en una partida son insuficientes para financiar el contrato, puede ser necesario tramitar una modificación presupuestaria o una ampliación de crédito.
Marco normativo en BOE - Ley General Presupuestaria.