El coste del ciclo de vida (Life-Cycle Costing, LCC) es una metodología de evaluación económica que calcula el coste total de un bien, servicio u obra a lo largo de todas las fases de su existencia: adquisición, operación y mantenimiento, y fin de vida (retirada o eliminación). Su uso en la contratación pública permite comparar las ofertas de forma más completa que si se evaluara únicamente el precio de compra, y favorece la selección de soluciones verdaderamente más eficientes y sostenibles a largo plazo.
El LCC puede incluir los siguientes componentes de coste:
- Costes de adquisición: Precio de compra o alquiler, costes de instalación, puesta en marcha y formación.
- Costes de operación: Consumo energético, agua, consumibles y otros recursos durante la vida útil.
- Costes de mantenimiento: Mantenimiento preventivo, correctivo, piezas de repuesto, personal técnico.
- Costes de fin de vida: Desmantelamiento, eliminación, reciclaje o reutilización al término del contrato.
- Costes externos medioambientales: Coste monetarizado de las emisiones de gases de efecto invernadero y otros impactos ambientales, cuando sean verificables.
La Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público (art. 148) prevé expresamente la utilización del coste del ciclo de vida como criterio de adjudicación, en línea con lo establecido por la Directiva 2014/24/UE. Para conocer la metodología europea, consulte el portal de TED — Tenders Electronic Daily y los documentos técnicos de la Comisión Europea.