El procedimiento simplificado es una modalidad abreviada del procedimiento abierto diseñada para agilizar la adjudicación de contratos de cuantía media, reduciendo trámites y plazos sin mermar las garantías de concurrencia y transparencia. La LCSP distingue dos variantes: el procedimiento abierto simplificado (art. 159) para contratos de hasta 2 millones de euros en servicios y suministros, y el supersimplificado (art. 159.6) para contratos de menor cuantía. En ambos casos, el proceso es íntegramente electrónico.
- Procedimiento abierto simplificado ordinario: Aplicable a contratos de servicios y suministros de valor estimado no superior a 2.000.000 € y a contratos de obras de hasta 5.000.000 €. El plazo mínimo de presentación de ofertas es de 20 días. Permite la inscripción en el Registro Oficial de Licitadores como sustituto de documentación acreditativa.
- Procedimiento abierto simplificado abreviado (supersimplificado): Para contratos de valor estimado inferior a 80.000 € (servicios/suministros) o 1.000.000 € (obras). Plazo mínimo de 10 días hábiles. Todo el proceso en un único sobre electrónico.
- Ventajas: Reducción de cargas administrativas para licitadores, plazos más cortos, evaluación simplificada de la solvencia mediante declaración responsable y tramitación íntegramente electrónica.
- Restricciones: No puede utilizarse para contratos que requieran negociación, que tengan criterios de adjudicación que impliquen juicio de valor con peso superior al 25%, ni para contratos especialmente complejos.
Regulado en el artículo 159 LCSP. Más información en PLACE.